La crisis de las centrales de gas afecta a las grandes compañias

Las centrales térmicas de gas natural, que han conocido en Europa un “boom” de construcción y puesta en marcha desde hace una década, se revelan hoy día excedentarias por la reducción del consumo eléctrico debido a la crisis económica, el menor coste de las alimentadas con carbón americano barato y la producción renovable, aun en menor cuantía pero subvencionada e imagen de políticas medioambientales.

Ello ha producido, no solo la puesta fuera de servicio de varias de esas centrales, sino problemas para los resultados de algunas multinacionales europeas como ABB, SIEMENS o ALSTOM, que tienen una parte importante de su cifra de negocios en la construcción, mantenimiento o remodelación de este tipo de centrales. La menor asignación de ayudas a la producción renovable también ha originado una ralentización en nuevas instalaciones, especialmente en el eólico off-shore, de inversión más costosa y aun sin experiencia operativa a gran escala.

Las centrales térmicas a gas natural, que se pueden parar o poner en marcha en muy poco tiempo, se consideran esenciales para el equilibrio energético cuando una parte importante de la producción eléctrica es renovable, solar o eólica, de carácter intermitente, y precisa cubrir caídas en la generación o picos en la demanda. Se estima que ocasionalmente se pueden encontrar fuera de servicio en Europa hasta 50 GW de esas centrales a gas.

Fuente | DYNA